PRIMERA LÍNEA

Bartomeu C. Moragues Jordà

Alfonso de Zayas y de Bobadilla

Organización y primera jefatura de Falange en Baleares

Alfonso de Zayas y de Bobadilla.

Ayer enterramos a Zayas. Es posible que también enterráramos a la juventud de una generación que supo ser fiel por encima de todas las cosas.[1]

Diario Baleares del 10 de enero de 1970 con la información del entierro de Alfonso de Zayas.

Alfonso de Zayas y de Bobadilla (Palma de Mallorca, 23 de enero de 1896 – Sabadell, 3 de enero de 1970). Capitán de Artillería y observador de la Aeronáutica Militar[2], ingresó en el Ejército en 1913[3]. Acogido a las disposiciones de retiro tras la reforma militar de Azaña, siendo uno de los participantes en las iniciativas que condujeron a la creación del primer núcleo de Falange Española en Mallorca.

La constitución de Falange Española en Baleares fue el resultado de contactos y gestiones de diversos promotores, entre los que cabe destacar: Antonio Nicolau Montaner, Nicolás Garau Garau y Juan Crespi Nicolau.

Las primeras noticias sobre la intervención de Zayas lo sitúan en la reunión constitutiva del 12 de marzo de 1934, llegando a formar parte del primer triunvirato de mando junto a Bartolomé Barceló y Antonio Nicolau. Dirección colegiada de los inicios que precedió al establecimiento de una jefatura individual hacia finales de octubre de 1934.

Según su propio relato, el 9 de noviembre de 1934, José Antonio Primo de Rivera disolvió el sistema de triunviratos de mando apostando por la fórmula de jefe Provincial de la ya entonces denominada Falange Española de las Juntas de Ofensivas Nacional Sindicalistas (FE-JONS). Asumiendo, desde entonces, la responsabilidad central en la dirección de un movimiento con una organización reducida, con recursos limitados y una implantación territorial desigual.

Expansión del movimiento muy dependiente tanto de la iniciativa del reducido grupo de mando: Antonio Nicolau, Alfonso de Zayas, Jaime Mulet y Juan Barbará, entre otros, como de los reducidos grupúsculos diseminados por las distintas localidades mallorquinas.

No sería hasta la realización de los actos de Manacor, Llucmajor y Campanet, al amparo de la campaña electoral, durante el mes de febrero de 1936, cuando se alcanzaría una visibilidad pública en coexistencia con las dificultades económicas y organizativas tan características de sus primeros años.

Su figura al mando de la organización falangista balear ofrece una imagen criticada, tal como queda reflejado en el borrador sobre la historia de la Falange balear de Antonio Nicolau. Los reproches demuestran que el ejercicio de la jefatura no generaba apoyo entre sus camaradas de la primera militancia.

El cuestionamiento de su contribución económica, su puntualidad y la dedicación a la jefatura de la organización nacionalsindicalista deben leerse como apreciaciones personales y retrospectivas, que reflejan simultáneamente la reivindicación de carácter personal de Antonio Nicolau y su trabajo en el desarrollo del movimiento.

Le correspondió, durante el periodo de la primavera de 1936, realizar una actividad condicionada por la clausura de locales, sufrir la vigilancia y detenciones policiales. El propio Alfonso Zayas sufrió varios arrestos entre marzo y julio. El iniciado el 17 de abril dio paso a la reclusión en el castillo de San Carlos, del cual saldría el 19 de junio, para volver a ser detenido a mediados del mes de julio, último de dichos periodos, del cual no volvería a ver la libertad hasta la mañana del 19 de julio, una vez proclamado el Bando del Estado de Guerra y liberado por las autoridades militares.

Intervino directamente en las gestiones para obtener la ayuda italiana y en las actividades políticas y militares de los siguientes meses. La relación con los enviados italianos, y de forma muy especial con Arconovaldo Bonaccorsi, conocido por el alias de “conde Rossi”, constituye otro aspecto controvertido de su trayectoria.

El Decreto de Unificación del 19 de abril de 1937 abrió una nueva etapa. La integración de falangistas y tradicionalistas con el nacimiento de la Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensivas Nacional Sindicalistas (FET-JONS), bajo la jefatura del general Francisco Franco, puso fin a la autonomía de la organización falangista anterior (FE-JONS).

Alfonso Zayaas continuó al frente de la estructura provincial, a pesar de que las referencias lo presentan como poco favorable a la unificación, también nos sugieren reservas ante dicho proceso. Su permanencia como Jefe Provincial de Baleares concluyó en junio de 1938. El día 7 hizo entrega de la jefatura al entonces secretario provincial, Pablo Sáiz Gralla, quien el día 10 lo traspasaría al segundo Jefe Provincial. Canuto Boloqui Álvarez.

Relevo realizado, por tanto, mediante una breve interinidad. La despedida de Zaya y la presentación de Boloqui, aunque, celebradas dentro de un mismo espacio de tiempo cronológico, tal como se presentan en la prensa local mallorquina, fueron realizadas de forma independiente por cada uno de los actores de la misma.

Esta secuencia permite plantear la existencia de un cierto distanciamiento entre ambos, Zayas y Boloqui, pero a su vez no demuestra por sí sola que se evitara deliberadamente un traspaso personal. Cierto es que las diferencias atribuidas a ambos ante la unificación y los apoyos relacionados con el nombramiento de Canuto Boloqui ofrecen un contexto para la interpretación del cambio. La falta de documentación sobre los motivos nos induce a la prudencia de hablar de una reorganización en la jefatura provincial en la que debieron confluir, sin duda alguna, diversos factores políticos y personales.

En relación a Alfonso Zayas. Su periodo de mando comprende, dos fases distintas: la jefatura de FE-JONS desde noviembre hasta el Decreto de Unificación, y su continuidad en la Jefatura Provincial de la FET-JONS hasta junio de 1938.

Diferencia que permite valorar su papel sin confundir la organización inicial con la estructura posterior surgida en el transcurso de la Guerra Civil. Alfonso de Zayas fue uno de los principales organizadores y dirigentes del movimiento falangista en las Baleares; su trayectoria forma parte de una historia colectiva, atravesada por dificultades, criticas internas y cambios en el ejercicio del poder.

Alfonso de Zayas y de Bobadilla, marqués de Zayas, primer Jefe Provincial de Falange Española de las Juntas de Ofensivas Nacional Sindicalista en Baleares. Designado en noviembre de 1934, continuó al frente del movimiento y de la organización provincial tras el Decreto de Unificación hasta su relevo por Canuto Boloqui Álvaez en junio de 1938.

[1] Diario Baleares, 10 de enero de 1970.
[2] La Aeronáutica Militar, también conocida como Servicio de Aviación Militar que actuó como arma aérea del Ejército de Tierra español desde 1913, se le considera como precursora del conocido posteriormente como Ejército del Aire, actual Ejército del Aire y del Espacio de las Fuerzas Armadas españolas.
[3] Anuario del Ejército español, 1931.


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