PRIMERA LÍNEA

Bartomeu C. Moragues Jordà

Lealtades en disputa

Sospechas en la retaguardia

Un breve intercambio de oficios entre autoridades civiles y militares en febrero de 1937 en Mallorca nos abre la ventana sobre las tensiones, miedos y contradicciones entre los distintos movimientos políticos locales. Lo que a primera vista podría parecer un mero trámite administrativo, la comunicación entre el alcalde de Capdepera, el Gobierno Civil y las autoridades militares, encierra un complejo entramado de sospechas políticas y estrategias de supervivencia.

Fondo documental del Archivo Intermedio Militar de Baleares.

 

Su detonante, en febrero de 1937, es la preocupación del alcalde de la localidad trasladada como consecuencia de la marcha de varios vecinos hacia la capital insular, según rumores “fidedignos”, para integrarse como “requetés” en la tripulación de un buque auxiliar de guerra. El dato, en apariencia banal dentro de un contexto bélico, adquiere un cariz inquietante cuando se subraya que algunos de estos individuos habían sido, hasta hacía poco, militantes socialistas, e incluso uno de ellos había estado detenido por sus antecedentes “marxistas”.

Sumergidos en un contexto de guerra total, donde la adhesión al “Movimiento Nacional” se erige como criterio fundamental de pertenencia y seguridad, el pasado político se convierte en una marca indeleble. La sospecha de infiltración, expresada en términos de “filtraciones que podrían ser funestas”, refleja el temor a la traición interna y a su vez nos deja patente el soterrado enfrentamiento existente entre los requetés y los falangistas.

Con fecha del 10 de febrero de 1937, el Gobierno Civil de Baleares remite al Comandante Militar el siguiente oficio:

El Sr. Alcalde de Capdepera con fecha 6 del actual me dice lo que sigue:
Excmo. Señor: =Desde hace aproximadamente quince días se ha observado que marchan de esta población a esa ciudad diversos individuos que según rumor público fidedigno van destinados a formar parte en concepto de “requetés” de la tripulación de algún buque de guerra auxiliar que tiene su base en Palma. =Dichos vecinos son reclutados por conducto del Centro local tradicionalista. -Nada habría que objetar si se tratase de personas indudablemente afectos al Movimiento Nacional, pero lo singular del caso estriba en que bastantes de ellos han sido militantes hasta ahora del partido Socialista. -De estos últimos puedo citarles hasta ahora los llamados Juan Morey Melis, Juan Gelabert Gelabert, Miguel Sancho Reus y Juan Bauzá Amorós. -Este último estivo detenido hasta hace unos meses y los antecedentes marxistas de todos ellos no son precisamente una garantía del patriotismo y la sinceridad de la adhesión a la causa para cuya defensa son reclutados. -El que suscribe cree cumplir un deber poniendo este hecho en conocimiento de V.E. por si estima pertinente gestionar se adopten medidas encaminadas a evitar filtraciones que podrían ser funestas. -Debo agregar también que este reclutamiento – por parte de los “requetés” produce en esta población un sentimiento de estupor y da lugar a suposiciones nada optimistas”.
Lo que tengo el honor de trasladar a V.E. a los efectos que estime pertinentes.
Dios guarde a V.E. muchos años.
Palma de Mallorca 10 de febrero de 1937.
El Gobernador.
¡¡ARRIBA ESPAÑA!!

Frente a la denuncia sobre la sospechosa y laxa actitud de los requetés, convirtiendo, con la denuncia del alcalde de la localidad, al Centro Tradicionalista en un supuesto canal de reclutamiento, aprovechado por la organización nacionalsindicalista para argumentar y dejar constancia de la organización del movimiento falangista sobre los controles que se tenían establecidos para el control de las nuevas afiliaciones, de ello nos deja testimonio el oficio rubricado por el propio Jefe Territorial de Falange, Alfonso Zayas:

Fondo documental del Archivo Intermedio Militar de Baleares.

 

En contestación al oficio de V.E. fecha 13 de los corrientes, me es grato manifestarle que todas las admisiones que se hacen por esta Secretaría, se exponen primero al público durante quince días para que se presenten las reclamaciones a que haya lugar; pasado este tiempo, se admiten los no reclamados y los demás pasan a la Policía para la comprobación de la denuncia.
Sin embargo, hemos cursado las oportunas órdenes para que se extreme la vigilancia en la admisión de afiliados.
Dios guarde a V.E. muchos años.
Palma 16 Febrero de 1937.
El Jefe Territorial [rubricado pone Alfonso de Zayas]
¡¡Arriba España!!

Documentos que a su vez nos hablan de la desconfianza entre las distintas organizaciones políticas existentes en la retaguardia del denominado bando nacional, donde las fronteras entre amigos y enemigos se volvían difusas y cambiantes, testimoniando a su vez la existencia de historias de adaptación, incertidumbre y vigilancia que nos permiten la mejor comprensión de la situación cotidiana durante los años de la Guerra Civil en Mallorca.

 

 

 

 


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Comentarios

2 respuestas a «Lealtades en disputa»

  1. Avatar de Azul Bilbao
    Azul Bilbao

    Interesantísimo artículo.

    1. Avatar de Tomeu

      Muchas gracias por el comentario.

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