El municipio de Sa Pobla se encuentra situado al noroeste de la isla de Mallorca, en la comarca del Raiguer, entre el Pla y la bahía de Alcudia, distante unos 41 kilómetros de Palma, la capital insular, situado en una zona de paso entre el interior y el litoral mallorquín.
Su territorio está marcado por campos de cultivo y fértiles huertas, base de la histórica agricultura sustentada en el cultivo de la patata, con una población de hecho, según el censo de 1930, de 8813 habitantes de hecho, población eminentemente rural dedicada al campo y a la agricultura.

Situado al noroeste de Mallorca, en la comarca del Raiguer y a medio camino entre el Pla y la bahía de Alcúdia, el municipio de Sa Pobla ha sido un territorio de transición entre el interior agrícola y el litoral. A unos 41 kilómetros de Palma, su ubicación lo convirtió durante siglos en zona de paso, pero también en un lugar profundamente arraigado a la tierra.
El paisaje pobler estaba dominado por campos de cultivo y fértiles huertas, base de una economía eminentemente agrícola. Cuyo gran motor es el cultivo de la patata, producto que dio fama al municipio dentro y fuera de la isla. Según el censo de 1930, Sa Pobla contaba con 8.813 habitantes, la mayoría vinculados al trabajo del campo con una Comunidad rural, cohesionada.
Uno de los aspectos menos conocidos de la historia local es la implantación del movimiento falangista en el municipio. Reconstruir este proceso no es sencillo, ya que las fuentes disponibles son escasas y, en ocasiones, contradictorias. La JONS local de Sa Pobla es otra de las jefaturas locales de Mallorca que nos ofrecen pocos datos sobre la fecha real de su constitución. La principal referencia es un artículo publicado en agosto de 1937 en el diario falangista Aquí estamos: “La Falange en La Puebla. A manera de historia” que en sus primeras líneas nos describe una reunión celebrada tras el frustrado mitin de Manacor, donde representantes provinciales del movimiento, Alfonso Zayas y Néstor Gallego, habrían mantenido contacto con varios vecinos de Sa Pobla interesados en la organización.
Era diciembre de 1935 y precisamente en Manacor, donde se reunirían en mitin, los falangistas de la vieja Guardia. Un altercado provocado, justificaba la prohibición del acto; así lo ordenaba el representante de la Autoridad. El domingo siguiente y apesar [sic] del alboroto, sentábanse: Guillermo Roig, Juan Mas, Juan Obrador y Mateo Soler Catallops, en torno a Zayas y Gallego que entonarían, por primera vez, un canto a la verdad; harían una exposición firme de su programa, de su ideario.
Esta información nos plantea una aproximación, que consideramos errónea, El texto sitúa esos hechos en diciembre de 1935, pero este dato parece inexacto. La documentación histórica señala que el primer intento fallido de mitin falangista en Manacor tuvo lugar realmente el domingo 19 de enero de 1936. Si seguimos la lógica del propio relato, que menciona una reunión “el domingo siguiente”, ese encuentro inicial en el que participaron vecinos de Sa Pobla debió celebrarse el 26 de enero de 1936.
En esta reunión habrían estado presentes los que se deberían considerar como los primeros aspirantes a la afiliación en el municipio pobler: Juan Mas, Juan Obrador, Guillermo Roig y Mateo Soler.

Por su parte Zayas, jefe Provincial del movimiento nacionalsindicalista menciona la existencia de 27 falangistas en Sa Pobla. Dato que contrasta con lo expresado por otras publicaciones y estudios sobre la época, los cuales nos ofrecen datos distintos. Por ejemplo, el suplemento Memoria civil. Mallorca en guerra (1936-1986), publicado en el diario Baleares, con el título de: «Sa Pobla. Gent de gestos«, además de referirse a los 16 votos obtenidos por los falangistas en las elecciones de febrero de 1936, al referirse a los hechos del 20 de julio de 1936 indica lo siguiente:
La mañana del 20, mientras la Guardia Civil se mantenía en el cuartel y, bajo los plataneros cargados de hojas de la plaza de Sa Pobla, los 15 votos falangistas hacían gritar aquello que había sido motivo de detención de su jefe, arma en mano, correaje en bandolera y el haz de flechas en el pecho.
El que fuera jefe provincial del movimiento nacionalsindicalista, Alfonso de Zayas, menciona la existencia de 27 falangista: Miguel Alomar, Jaime Amer, Antonio Barreras, José Bennassar, Miguel Bonnin, Miguel Caldes, Guillermo Cladera Crespi, Antonio Cladera Serra, Antonio Cladera Soler, Martín Comas, Guillermo Crespi, Pablo Ferragut, Antonio Garriga, Gabriel Loria, Juan Mas, Bartolomé Masco, Lorenzo Mateu, José Reynes, Guillermo Mascaró, Bartolomé Sans, Gabriel Serra, Jorge Serra, Bartolomé Serra, Miguel Serra, Pablo Serra, Lorenzo Torrens y Bernardo Vallespir.
Por su parte el diario nacionalsindicalista Aquí estamos nos presenta una relación de 15 falangistas: Miguel Alomar, Enrique Barges, Agustín Bestard, Pedro Bisquerra, Francisco Cladera, Pablo Cladera, Pablo Ferragut, Antonio Garriga, Juan Mas, Juan Obrador, Guillermo Roig, Rafael Serra, Mateo Soler, Lorenzo Torrens y Vicente Torres
Aquí surge otra de las incógnitas. Las cifras sobre el número de afiliados varían según la fuente. Diferencias que reflejan la dificultad en la verificación de los datos sobre la militancia falangista.

Más allá de cifras y discrepancias en la afiliación y en el número de militantes, se conocen dos casos de afiliación como son la de Pedro Aguiló Aguiló, comerciante de 25 años cuya ficha procedía de la JONS Local de Petra, alta el 14 de mayo de 1936 y Miguel Gost Payeras, con fecha de admisión del 23 de julio del mismo año 1936.
De las personas mencionadas anteriormente, se tiene constancia del fallecimiento de dos de ellas en el contexto de los dramáticos acontecimientos de la Guerra Civil.
Uno fue Francisco Cladera Vidal, que perdió la vida durante la batalla de Portocristo, en el transcurso de los combates que tuvieron lugar en esa zona.
El otro caso es el de Guillermo Roig Mascaró. En julio de 1936 se encontraba en Valencia, donde había viajado para presentarse a los exámenes de oposiciones a Maestro Nacional. Sin embargo, su estancia allí se vio truncada por el estallido del conflicto. Fue detenido por un grupo de milicianos antifascistas e ingresado en prisión. Tiempo después, fue sacado de la cárcel y fusilado en agosto de ese mismo año.

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